La Universidad Comunal de Oaxaca (UCO) enfrenta el desafío de consolidar su autonomía tras el proceso de municipalización que permitió a nueve de sus campus operar bajo un modelo propio. La institución, creada en 2021, busca fortalecer su esquema educativo basado en saberes comunitarios, pero enfrenta obstáculos como la falta de recursos económicos y la necesidad de un marco normativo claro. La UCO, con 13 campus en el estado, atiende a más de 800 estudiantes en programas que integran conocimientos indígenas y prácticas sustentables. La rectora Alejandra Morales destacó la importancia de garantizar la sostenibilidad del proyecto para preservar su impacto social.
El proceso de municipalización, respaldado por el gobierno estatal, otorgó a los campus de la UCO la capacidad de gestionar sus recursos y planes de estudio de manera independiente. Sin embargo, la institución requiere mayor apoyo financiero para infraestructura y capacitación docente, según un comunicado oficial. La UCO también enfrenta el reto de homologar su modelo educativo con estándares nacionales sin perder su enfoque comunitario. Las autoridades universitarias han iniciado diálogos con instancias gubernamentales para obtener recursos y fortalecer su estructura administrativa.
La UCO promueve un modelo educativo que combina saberes tradicionales con disciplinas modernas, como agroecología y gestión cultural. Actualmente, la universidad trabaja en la creación de un consejo consultivo para consolidar su autonomía y garantizar la participación de las comunidades en la toma de decisiones. Organizaciones civiles y académicos han expresado su apoyo al proyecto, destacando su relevancia para la preservación de la identidad cultural oaxaqueña. La institución planea ampliar su oferta educativa en los próximos años para llegar a más comunidades.

