Por: Aylin Paredes
Sin aviso, sin consulta y sin indemnización, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) instaló torres eléctricas de alta tensión en tierras del ejido X-Yatil, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. Aunque la infraestructura forma parte de la red que suministra energía al Tren Maya, los pobladores continúan viviendo sin acceso al servicio eléctrico. Las autoridades federales no realizaron el proceso de expropiación legal requerido, lo que ha derivado en protestas, bloqueos carreteros, denuncias judiciales y una creciente tensión con las comunidades mayas.
La línea eléctrica, que conecta la subestación de Polyuc con la estación del Tren Maya, atraviesa unos 53 kilómetros y afecta al menos cinco ejidos. Los pobladores señalan que la CFE ocupó su territorio sin previa autorización de la asamblea ejidal y sin realizar pagos compensatorios. Ante los reclamos, las dependencias federales respondieron con amenazas legales y presencia militar. “Si no están de acuerdo, demándenos”, fue la respuesta que recibieron en una asamblea. La audiencia judicial más próxima contra Fonatur, otro de los organismos involucrados, está prevista para el 5 de agosto, aunque ya ha sido pospuesta en cinco ocasiones.
A pesar de que la CFE afirma haber realizado ceremonias tradicionales en respeto a la cosmovisión maya, los ejidatarios consideran la ocupación como un acto de despojo. Según su abogado, este patrón se repite en al menos una docena de comunidades de la zona, donde el procedimiento legal se omite deliberadamente para agilizar las obras. En tanto, la región continúa sufriendo apagones y precariedad energética, mientras el sistema eléctrico se prioriza para el funcionamiento del megaproyecto ferroviario.
