Inés Martínez Reyes, presidenta municipal de Zapotitlán, denunció que no ha recibido notificación formal sobre la suspensión de poderes en el municipio, declarada por el Congreso estatal. La autoridad se enteró de la decisión a través de redes sociales, lo que considera una agresión a su dignidad como mujer indígena y representante. Martínez exigió al gobierno del estado un documento oficial que acredite la suspensión y la designación de un comisionado capaz. La falta de notificación ha generado incertidumbre y el abandono de servicios básicos en la comunidad.
El municipio enfrenta una crisis por la ausencia de un administrador designado, quien no se ha presentado en Zapotitlán Palmas ni ha acreditado su nombramiento. Martínez señaló que servicios esenciales como agua potable, seguridad pública y recolección de basura están paralizados desde hace dos meses. Además, denunció el robo de cableado en el sistema de agua, ubicado a 3 km de la comunidad, lo que agrava la situación. La presidenta afirmó que las cuentas municipales están claras, sin desvíos, y acusó a la Secretaría de Finanzas de retener recursos de enero a abril.
Martínez hizo un llamado a otras comunidades en circunstancias similares para unirse y alzar la voz contra el abandono gubernamental. Criticó la falta de acción del comisionado, quien no ha reactivado los servicios prometidos ni ha visitado el pueblo. La presidenta exigió al gobernador una solución inmediata con una persona competente para atender las necesidades del municipio. Zapotitlán Palmas, afirmó, merece respeto y no ser pisoteado por decisiones que afectan su autonomía.

