Autoridades francesas decomisaron 1.8 toneladas de estupefacientes provenientes de México en un velero interceptado en las islas Marquesas, Polinesia Francesa, a mediados de julio. El cargamento, valuado en 381 millones de dólares, incluía mil 646.8 kilogramos de cocaína, 232.4 kilogramos de metanfetamina y mil 878.2 kilogramos de otros narcóticos. Además, se confiscaron 11 armas Glock y 24 cargadores. Bruno Retailleau, ministro del Interior de Francia, calificó la operación como un golpe histórico contra el narcotráfico en la región.
La embarcación, detectada en aguas del Pacífico, transportaba la droga en compartimentos ocultos, lo que evidenció la sofisticación de las redes criminales. Las autoridades francesas, en colaboración con agencias internacionales, identificaron el origen mexicano del cargamento tras un operativo de inteligencia. No se reportaron detenciones inmediatas, pero la investigación continúa para desmantelar las redes involucradas. Este decomiso resalta la creciente conexión entre México y destinos transoceánicos en el tráfico de drogas.
El ministro Retailleau afirmó que Francia intensificará la persecución de narcotraficantes en todo su territorio. La operación en Polinesia Francesa forma parte de una estrategia global para combatir el crimen organizado. Las autoridades mexicanas no han emitido declaraciones sobre el caso, pero el decomiso subraya los desafíos persistentes en el control de las rutas marítimas del narcotráfico. La colaboración internacional será clave para enfrentar estas redes delictivas.

