Por: Aylin Paredes
En las costas de Yucatán, cada año se protegen más de un millón 800 mil huevos de tortuga marina en 11 campamentos distribuidos a lo largo de 340 kilómetros de litoral. Sin embargo, la depredación, tanto natural como humana, representa un desafío constante para la conservación de estas especies. Según datos oficiales, de cada 100 nidos, aproximadamente 10 son saqueados, con un 80 por ciento atribuido a depredadores naturales y un 20 por ciento al ser humano. Además, factores como la construcción de infraestructura, la erosión y los huracanes agravan la pérdida de nidos, poniendo en riesgo la supervivencia de las tortugas.
Para contrarrestar estas amenazas, las autoridades han intensificado los operativos de vigilancia en las costas yucatecas. Equipos de la Policía Ecológica, junto con organizaciones como Pronatura Península de Yucatán, realizan recorridos en lanchas y motocicletas para detectar y proteger nidos vulnerables. En casos de alto riesgo, los huevos son trasladados a campamentos especializados. Andrea Gallegos, directora de Campamentos Tortugueros de Pronatura, destacó los resultados de 2024: “Registramos 3 mil 229 nidos de tortuga Carey, liberando 198 mil 910 crías, y 4 mil 331 nidos de tortuga verde, con cerca de 340 mil crías liberadas”. Estas cifras reflejan el esfuerzo continuo por preservar tres de las siete especies de tortugas marinas que llegan a México: Carey, Caguama y Verde.
A pesar de estos avances, la supervivencia de las tortugas sigue siendo crítica, ya que solo una de cada mil crías alcanza la edad adulta debido a la depredación y otros factores. La labor de conservación, que lleva más de 30 años en la región, combina la vigilancia activa con la educación ambiental para mitigar el impacto humano. Con estas acciones, Yucatán busca garantizar la preservación de estas especies emblemáticas, fundamentales para el equilibrio ecológico del Caribe mexicano.
