El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Rusia dispone de 10 días para poner fin a la guerra en Ucrania o enfrentará nuevas sanciones económicas, especialmente aranceles. La declaración se produjo a bordo del Air Force One, tras reducir el plazo inicial de 50 días que había otorgado el 14 de julio al presidente ruso, Vladimir Putin. Trump expresó su frustración por la falta de respuesta de Moscú y la continuación de los ataques, que han intensificado los bombardeos con drones y misiles en ciudades ucranianas. El mandatario afirmó que no ve avances hacia un acuerdo de paz tras más de tres años de conflicto.
Rusia respondió mediante el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien afirmó que Moscú mantiene su compromiso con una solución pacífica, pero no modificará su estrategia. Horas después del ultimátum, Rusia lanzó ataques aéreos que dejaron 27 civiles muertos en Ucrania, incluyendo un bombardeo a una prisión y un hospital de maternidad. Ucrania condenó estos actos como crímenes de guerra, al atacar infraestructura civil, y reportó la intercepción de 32 de 37 drones Shahed lanzados por Rusia. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebró el nuevo plazo de Trump, pero expresó que Rusia no busca la paz.
Trump, quien durante su campaña prometió resolver el conflicto en 24 horas, ha intensificado su presión sobre Putin, con quien mantuvo una relación cordial en el pasado. Sin embargo, el Kremlin advirtió, a través del ex presidente Dmitri Medvedev, que no aceptará ultimátums y que estos podrían escalar tensiones con Occidente. Analistas internacionales dudan que el plazo de 10 días logre un cese al fuego, dado que Rusia exige la renuncia de Ucrania a integrarse a la OTAN y la cesión de territorios. Las negociaciones previas en Estambul no han logrado avances significativos.
