Pobladores de Vado Hondo, en Jacala de Ledezma, Hidalgo, cruzan el río Amajac mediante una tirolesa artesanal debido a la falta de un puente peatonal. Durante la temporada de lluvias, el caudal del río aumenta, imposibilitando el paso a pie o a caballo, por lo que los habitantes recurren a esta estructura de cables y una canastilla para llegar a sus trabajos, escuelas o servicios médicos. La tirolesa, instalada hace más de 50 años, presenta riesgos por su antigüedad y sujeción a árboles, según testimonios de los vecinos. Videos recientes muestran incluso el traslado de un ataúd, evidenciando la urgencia de infraestructura adecuada.
La Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible de Hidalgo informó que personal de la Dirección General de Conservación de Carreteras evaluó la zona para iniciar un proyecto de construcción de un puente peatonal. La obra requiere autorización de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dado que el río Amajac es un cuerpo de agua federal. Los habitantes han solicitado por años un puente que conecte Vado Hondo con San Andrés Miraflores, en Tlahuiltepa, para evitar riesgos. La viralización de videos en redes sociales generó indignación y presión para agilizar las acciones.
Autoridades estatales aseguraron que ya iniciaron los trámites ante Conagua para obtener los permisos necesarios y garantizar un paso seguro. Mientras, los pobladores, incluyendo estudiantes, trabajadores y adultos mayores, dependen de la tirolesa para sus actividades diarias, enfrentando condiciones peligrosas. La falta de infraestructura ha limitado el acceso a servicios esenciales, como atención médica y vacunas, según Serafín Salas, vecino de la región. La construcción del puente busca resolver una problemática que afecta a comunidades indígenas de la Sierra Gorda.

