Samuel Gurrión Matías, diputado de Oaxaca, desató controversia tras publicarse imágenes en Instagram que lo muestran en destinos turísticos de lujo en Francia y Grecia, como el restaurante La Guérite en Cannes y el hotel Cavo Tagoo en Mykonos. Las fotos, difundidas por su pareja, revelan un reloj Patek Philippe valuado en 3.5 millones de pesos y un automóvil BMW Z4 M40i de 1.5 millones de pesos. Estas publicaciones han generado críticas en redes sociales, donde usuarios cuestionan la procedencia de los recursos que permiten al legislador mantener un nivel de vida ostentoso. La polémica se intensifica ante la crisis económica que enfrentan miles de oaxaqueños.
Gurrión, afiliado al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y con una trayectoria que incluye cargos como diputado federal y titular de la Secretaría del Medio Ambiente de Oaxaca, no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las acusaciones. Las imágenes han avivado el debate sobre la transparencia en el manejo de recursos de funcionarios públicos. Aunque no se han presentado pruebas de irregularidades, la opinión pública exige claridad sobre el financiamiento de estos lujos. La controversia se suma a señalamientos previos sobre presuntas irregularidades en contratos de obra pública durante su carrera.
La atención se centra ahora en si Gurrión responderá a las críticas o si las autoridades investigarán el origen de su patrimonio. En redes sociales, la discusión continúa con cuestionamientos sobre la ética de los servidores públicos en contextos de desigualdad económica. El caso refleja un creciente escrutinio hacia los políticos en México y su responsabilidad de rendir cuentas. La sociedad oaxaqueña espera una respuesta que esclarezca los hechos y disipe las dudas sobre el legislador.

