Vecinos de la colonia Guillermo González Guardado, en la Villa de Zaachila, Oaxaca, se manifestaron frente al Palacio de Gobierno para exigir el saneamiento del basurero municipal, cerrado en octubre de 2022. Antonio Bernabé González, presidente de la colonia, denunció que las ollas de captación de lixiviados se rompieron, lo que provoca que líquidos contaminantes escurran por calles y avenidas. Los habitantes reportaron enfermedades gastrointestinales y cutáneas en niños, atribuidas a la contaminación por metales pesados en el agua. La protesta busca una solución integral tras años de promesas incumplidas por parte de las autoridades estatales.
Los manifestantes, acompañados por un experto en medio ambiente, demandaron una mesa de diálogo con la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad. La reunión, programada para las 10 de la mañana, no se llevó a cabo, lo que generó frustración entre los siete representantes del comité vecinal.
Los colonos acusaron al gobierno de limitar el acceso a la mesa de diálogo y de condicionar el saneamiento a la reapertura del basurero. La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) ya había emitido una Alerta Temprana en 2023 por la contaminación en la zona.
Ante la falta de respuesta, los vecinos amenazaron con bloquear la carretera federal 175 en el crucero de la “Y”, como medida de presión para ser atendidos. Bernabé González destacó que el líquido lixiviado afecta mantos acuíferos y pozos, lo que pone en riesgo la salud de la población, especialmente de estudiantes de tres escuelas cercanas: Morelos, Nuevos Horizontes y La Luz. La comunidad exigió obras ecológicas con tecnología adecuada para evitar filtraciones y garantizar la salud pública. Las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las demandas.

