El jurado popular en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York exoneró este miércoles al rapero Sean ‘Diddy’ Combs de los cargos más graves en su contra, incluyendo liderar una empresa criminal y tráfico sexual, que podrían haberlo llevado a cadena perpetua. Sin embargo, el veredicto no lo libró por completo, ya que fue encontrado culpable de dos cargos de “transporte para ejercer la prostitución” relacionados con dos víctimas: su exnovia Cassie Ventura y otra mujer identificada como Jane Roe.
Según medios especializados, estos delitos podrían implicar una condena de entre 10 y 20 años de prisión, un resultado considerado favorable para el artista, quien expresó su agradecimiento al jurado tras el fallo. La fiscalía, liderada por la adjunta Christy Slavik, centró sus alegatos en la manipulación ejercida por Combs sobre Jane Roe, quien relató haber sido engañada para participar en los llamados ‘freak offs’ o ‘noches de hotel’.
Estos encuentros, según la fiscal, involucraban a trabajadoras sexuales y se organizaban bajo presión o engaño, a pesar de que las víctimas en ocasiones accedieron a ellos. Un episodio clave ocurrió en 2023, cuando Jane fue inducida a participar en un encuentro sexual tras viajar a Nueva York, a pesar de haber manifestado previamente su incomodidad.
Otro caso, en junio de 2024, incluyó violencia física, con acusaciones de agresión y coerción para mantener relaciones con un trabajador sexual mientras Combs observaba.
Pese a la gravedad de las acusaciones, el jurado desestimó los cargos de tráfico sexual, centrándose únicamente en los dos delitos menores. La fiscalía destacó que no buscaba criminalizar preferencias sexuales, sino señalar la falta de consentimiento en los actos promovidos por Combs.
El caso, seguido de cerca por medios y público, pone fin a una etapa de controversia legal para el rapero, aunque aún enfrenta una posible década tras las rejas.
