Por Félix Villalobos
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó tajantemente las acusaciones de que su administración busque instaurar un gobierno autoritario mediante la reforma electoral. Enfatizó que el Instituto Nacional Electoral (INE) permanecerá como organismo autónomo, aunque señaló la necesidad de reducir los elevados recursos que el pueblo de México destina a los procesos electorales.
La mandataria propuso eliminar las listas de plurinominales en el Congreso y el Senado para priorizar la representación obtenida mediante el trabajo territorial. Explicó que, en lugar de asignar espacios por listas, los candidatos que queden en segundo lugar con menor diferencia de votos accederían a escaños, como ocurre en el Senado o en la Ciudad de México.
Sheinbaum anticipó que presentará una propuesta formal para su discusión abierta, sin esperar resistencia de aliados como el PT o el Partido Verde, quienes comparten la idea de privilegiar el voto territorial. Criticó que algunos políticos, tras años fuera del país, ocupen cargos plurinominales sin campaña previa, y defendió que la reforma fortalecerá la representatividad democrática en México.
