Un prototipo de la nave Starship 36 de SpaceX explotó durante una prueba de fuego estático en las instalaciones de Starbase, en Boca Chica, Texas, la noche del miércoles. La detonación, captada en video, ocurrió tras la ignición de los motores del cohete Super Heavy, generando una intensa bola de fuego visible a kilómetros. No se reportaron heridos, y SpaceX confirmó que todo el personal estaba a salvo, con el área de pruebas previamente despejada.
La prueba, parte de los preparativos para el décimo vuelo orbital del programa Starship, buscaba verificar el rendimiento de los motores Raptor bajo condiciones de carga completa de propelentes criogénicos, como oxígeno y metano líquidos. El incidente, calificado por SpaceX como una “anomalía importante”, frenó los ensayos y podría retrasar el calendario de lanzamientos, incluidos los compromisos con la misión Artemis III de la NASA, que planea usar Starship para alunizajes tripulados.
SpaceX, en colaboración con la Administración Federal de Aviación (FAA) y autoridades locales, inició una investigación para determinar las causas del fallo. La empresa aseguró que no existe riesgo para las comunidades cercanas y solicitó evitar el acercamiento al sitio mientras se evalúan los daños. Elon Musk, fundador de SpaceX, minimizó el suceso en la red social X, describiéndolo como “solo un rasguño”, aunque expertos señalan que el impacto en la infraestructura de pruebas podría ser significativo.
