Esta mañana, una avioneta L-410 UVP-E, con matrícula TG-TJG, se desplomó en una zona montañosa de Tapachula, Chiapas, mientras realizaba un operativo para dispersar moscas estériles en la lucha contra el gusano barrenador del ganado. El accidente, ocurrido en los límites entre las comunidades de Pavencul y Motozintla, dejó un saldo de tres personas fallecidas, según informó la Dirección General de Aeronáutica Civil de Guatemala. Las víctimas fueron identificadas como el piloto y el copiloto, ambos de origen guatemalteco, y un técnico mexicano del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

El vuelo, que despegó a las 08:17 horas del Aeropuerto Internacional de Tapachula, perdió contacto con la torre de control apenas nueve minutos después, a las 08:26, cuando volaba a mil 710 metros de altura y a una velocidad de 219 km/h. Las autoridades locales y grupos de emergencia señalaron que las intensas lluvias que azotaban la región pudieron haber contribuido al siniestro, aunque las investigaciones aún están en curso para determinar las causas exactas del desplome.
Por su parte, el programa de dispersión de moscas estériles, parte de una colaboración entre México y Estados Unidos, busca controlar la plaga que afecta al ganado en la zona fronteriza. Este accidente pone en alerta a las autoridades aeronáuticas y sanitarias, que evalúan las condiciones de seguridad para futuras operaciones. Equipos de rescate continúan trabajando en la zona, afectada por el difícil acceso debido al terreno montañoso y las condiciones climáticas adversas.

