Luego de los hechos de violencia registrados este miércoles en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), durante una manifestación encabezada por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y personas encapuchadas que intentaron derribar la puerta dañándola con marros y piedras así como las rejas de protección sin tener éxito, el Gobierno federal emitió un llamado enfático a mantener el diálogo por vías pacíficas e institucionales.

A través de un comunicado conjunto, la SEGOB y la Secretaría de Educación Pública (SEP) reiteraron su disposición a continuar atendiendo las demandas del magisterio, subrayando que solo mediante el entendimiento mutuo será posible alcanzar acuerdos en beneficio del sector educativo.
“El respeto al derecho a la libre manifestación es fundamental, pero condenamos cualquier manifestación de violencia”, indicaron ambas dependencias, al tiempo que exhortaron a los manifestantes a privilegiar la vía institucional para la solución de diferencias. La misiva concluye citando al expresidente Benito Juárez: “Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho.”

En tanto, durante una conferencia de prensa, representantes de la CNTE expresaron su inconformidad, señalando que el gobierno mantiene un discurso de apertura, pero en los hechos incumple con los compromisos pactados.
“No hay voluntad política”, acusaron los dirigentes, quienes además subrayaron que sus demandas son claras y que lo que exigen son respuestas concretas.

Adicionalmente, la CNTE emitió un posicionamiento en el que criticó duramente a la administración federal, acusándola de mantener políticas económicas capitalistas disfrazadas de progresismo.
«Los gobiernos de la autodenominada Cuarta Transformación mantienen políticas capitalistas similares a sus antecesores, encubriéndolas mediante programas sociales que administran la pobreza», expresó la organización magisterial. Señalaron que, mientras el gobierno presume un discurso anti neoliberal, en los hechos implementa estrategias que benefician a grandes empresas, lo cual –aseguran– ha profundizado la desigualdad.
«Los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres», denunció la CNTE, señalando como responsables de esta situación a la oligarquía nacional, entre ellos los banqueros y dueños de las AFORES, a quienes acusan de enriquecerse a costa de los trabajadores.
La Coordinadora advirtió que continuará su jornada de lucha y movilizaciones, en tanto no se dé una respuesta real a sus demandas, entre las que destacan la abrogación total de la reforma educativa, la basificación inmediata de docentes, y la mejora de condiciones laborales y salariales.


