La carretera federal 175, que atraviesa la Sierra Juárez y conecta la capital oaxaqueña con la Cuenca del Papaloapan, se ha convertido en escenario de riesgo constante debido al actuar imprudente de grupos de motociclistas que circulan por la zona los fines de semana, principalmente sábados y domingos.
A través de redes sociales, automovilistas y habitantes de comunidades cercanas han denunciado maniobras temerarias como rebasamientos en curvas, exceso de velocidad y acrobacias arriesgadas, algunas realizadas con el objetivo de grabar videos o tomar fotografías en zonas de alto riesgo.
En muchos casos, los motociclistas viajan sin placas visibles, lo cual imposibilita su identificación y complica el deslinde de responsabilidades ante incidentes. Esta práctica, que se repite cada semana, ha derivado en múltiples accidentes —algunos de ellos con saldos fatales— sin que hasta ahora exista una respuesta contundente por parte de las autoridades estatales o federales.
La ciudadanía ha lanzado un llamado urgente para que se implementen operativos permanentes de seguridad vial y se regulen estas actividades, a fin de garantizar condiciones seguras para quienes transitan diariamente por esta importante vía de comunicación.
La falta de control y vigilancia sobre estos grupos en una amenaza directa a la integridad de las familias que utilizan esta carretera para trasladarse entre regiones.

