Han pasado siete años desde el feminicidio de la joven fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín, asesinada de manera violenta en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, el 2 de junio de 2018. Sin embargo, su madre, la periodista feminista y defensora de derechos humanos Soledad Jarquín Edgar, continúa enfrentando amenazas, hostigamiento e impunidad en su lucha por justicia.
María del Sol, de 27 años, fue comisionada ilegalmente por su jefe, el entonces secretario de Asuntos Indígenas de Oaxaca, Francisco Montero López, para cubrir la campaña electoral de su hermano. Durante esta comisión irregular fue asesinada junto con otras dos personas.
Tras el crimen, Soledad Jarquín emprendió una incansable lucha por verdad y justicia. No obstante, su búsqueda se ha desarrollado en un contexto de impunidad sistemática, donde las autoridades han fallado en investigar con perspectiva de género y garantizar el acceso a la justicia. En lugar de recibir apoyo, Soledad ha enfrentado múltiples violaciones a sus derechos, así como un incremento del riesgo para su integridad física y emocional.
Desde junio de 2018, fue incorporada al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, luego de recibir amenazas de muerte y sufrir actos de intimidación por denunciar públicamente la negligencia de las autoridades. A siete años, Soledad continúa bajo medidas de protección ante la persistente vulnerabilidad en la que se encuentra.
En 2022, y ante la falta de avances en México, el caso fue presentado ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas (CEDAW), donde actualmente se encuentra en revisión.
