En la costa de Oaxaca, comunidades campesinas enfrentan una lucha constante contra el despojo de sus tierras, denunció el Frente de Organizaciones Sociales. Este problema, que afecta principalmente a San Pedro Pochutla, se remonta a las reformas agrarias de 1992, las cuales facilitaron la entrada de intereses empresariales y turísticos al mercado de tierras, debilitando las conquistas históricas de ejidos y comunidades. Según el Consejo de Comunidades Campesinas y Proletarias (CCSP), estas reformas han dejado a los campesinos en la indefensión, expuestos a presiones políticas, empresariales y hasta violentas para ceder sus territorios.
Un caso emblemático es el de Miguel Sánchez Hernández, un campesino analfabeto de 65 años, poseedor de 26 hectáreas en Playa Salchi, Cuatunalco, Pochutla. Desde 2017, ha enfrentado amenazas directas y agresiones, incluyendo un intento de despojo por parte de un grupo armado, atribuido a un supuesto “cártel del despojo” conformado por empresarios y políticos. Estas agresiones han cobrado vidas, como la de Abraham Hernández González, y persisten en comunidades como Playa El Coyote y El Coyul, donde los habitantes resisten para proteger su derecho a decidir sobre sus territorios.

En respuesta, el Comité de Defensa de los Derechos Indígenas (CODEDI) y el Comité de Defensa de los Derechos de los Pueblos de Oaxaca (Codepo) convocan al Foro por la Defensa de los Derechos Agrarios, programado para el 7 de junio en Playa Salchi. El evento busca visibilizar la crítica situación de las comunidades costeras y fortalecer la resistencia contra los proyectos de infraestructura, como la autopista La Costa, que amenazan con desplazar a los campesinos. Además, se realizarán trabajos comunitarios en el predio de Sánchez Hernández tras el foro.
Las organizaciones exigen al gobierno estatal y a la Fiscalía General de Oaxaca medidas cautelares para proteger a los afectados, así como el seguimiento a las denuncias presentadas. La situación, advierten, refleja un problema estructural que pone en riesgo a los sectores más vulnerables de la costa oaxaqueña.
