Un informe del Senado francés reveló que el gobierno de Francia, desde sus más altas esferas, encubrió un escándalo relacionado con tratamientos prohibidos en el agua mineral de Nestlé, incluyendo la reconocida marca Perrier. La investigación, realizada durante seis meses, señala que el Estado actuó con falta de transparencia hacia autoridades locales, europeas y la ciudadanía, permitiendo que la empresa continuara prácticas que contravienen la normativa de la Unión Europea sobre agua mineral natural.
Según el documento, Nestlé Waters informó al gobierno francés en 2020 sobre el uso de tratamientos no permitidos, como filtros ultravioleta y carbón activado, en marcas como Perrier, Hépar y Contrex. A pesar de ello, en una reunión interministerial en octubre de 2021, se diseñó una estrategia para ocultar estas irregularidades. En 2022, las autoridades aprobaron un plan de transformación que sustituyó los tratamientos prohibidos por microfiltración fina, un método que podría alterar las propiedades del agua mineral, violando la legislación europea. El informe destaca que la oficina del presidente Emmanuel Macron estaba al tanto de estas prácticas desde al menos 2022.
A pesar de la gravedad del caso, descrito como un “fraude al consumidor”, el gobierno no inició acciones legales. En 2024, Nestlé Waters admitió las irregularidades y pagó una multa de dos millones de euros para evitar un proceso judicial. La investigación parlamentaria subraya la falta de medidas contundentes y critica la autorización de técnicas que comprometen la calidad del agua mineral.

