La prepotencia de algunos locatarios del Mercado 20 de Noviembre volvió a quedar en evidencia el pasado viernes, cuando motocicletas de su propiedad fueron infraccionadas por estar estacionadas en espacios exclusivos para personas con discapacidad.
Al no localizar a los responsables, elementos de la Policía Vial del Estado procedieron a subir las unidades a una grúa, tal como lo marca el reglamento de tránsito. Sin embargo, en un acto de desafío abierto a la autoridad, los dueños de las motos llegaron al lugar y, con actitud agresiva e intimidante, bajaron las unidades por la fuerza.
Los agentes viales, a pesar de haber actuado conforme a la ley, optaron por retirarse para evitar un conflicto mayor, dejando en claro que la impunidad prevalece cuando los infractores son comerciantes del centro histórico.
Estos locatarios desprecian las normas básicas de convivencia y respeto a los derechos de personas con discapacidad. Mientras tanto, los ciudadanos que sí cumplen con el reglamento son testigos de cómo unos cuantos hacen lo que quieren y se salen con la suya.

