La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el 3 de mayo la inauguración de la Universidad para el Bienestar en Texcoco, Estado de México, ubicada en el Área Natural Protegida del Parque Ecológico Lago de Texcoco. Esta obra, construida sin la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) requerida por la legislación, ha generado controversia por su posible impacto en un ecosistema clave para aves migratorias. El proyecto se levantó en una zona de amortiguamiento, destinada a promover el desarrollo sustentable sin comprometer la conservación, según el Programa de Manejo del área protegida.
El Parque Ecológico, impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), busca restaurar el equilibrio ecológico del antiguo Lago de Texcoco. Sin embargo, la construcción de la universidad, que según la directora Raquel Sosa busca dar “vida cotidiana” al parque, contraviene las reglas administrativas que exigen una MIA para cualquier obra en la zona. La ausencia de este documento, obligatorio conforme a la Ley General del Equilibrio Ecológico, pone en duda la compatibilidad del proyecto con los objetivos de conservación del área, que prohíben desarrollos que fomenten la urbanización.
Durante el evento, Sheinbaum destacó la importancia de la educación pública como un derecho y una herramienta de transformación, mientras que Sosa subrayó el reto técnico de la obra, que requirió pilotear 16 metros de profundidad. No obstante, la falta de transparencia sobre los indicadores para elegir el sitio de construcción y la omisión de la MIA han sido criticadas, especialmente por el riesgo de afectar la fauna y el hábitat. La Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) no ha hecho pública la evaluación ambiental, lo que refuerza las preocupaciones sobre el impacto a largo plazo en esta área protegida.
