La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 451 votos, una reforma a la Ley General de Turismo para combatir el turismo sexual infantil, un problema que posiciona a México como el segundo destino mundial en esta práctica, solo por debajo de Tailandia. La iniciativa obliga a prestadores de servicios turísticos a verificar la identidad de los acompañantes de menores, con el objetivo de detectar posibles casos de explotación sexual. Según el PRI, cerca de 600 mil depredadores sexuales viajan anualmente al país, aprovechando la falta de regulación.
Tania Palacios Kuri, presidenta de la Comisión de Turismo, destacó la urgencia de la reforma al señalar que más de 17 mil niñas, niños y adolescentes son explotados sexualmente en México, muchos en destinos como Playa del Carmen, Acapulco y Puerto Vallarta. “No podemos tolerar que nuestros íconos turísticos sean puntos de cacería para depredadores”, afirmó. La legisladora del PAN subrayó que la omisión en la vigilancia puede marcar la diferencia entre la vida y la tragedia para miles de menores.
Por su parte, Vanessa López Carrillo, diputada del PT, lamentó que la impunidad agrava la situación, pues de cada 100 casos investigados, solo uno recibe sentencia condenatoria. En tanto, Rocío Adriana Abreu, de Morena, calificó la reforma como “un grito de auxilio” para proteger a la infancia y cerrar filas contra la trata y la explotación sexual. La nueva legislación busca fortalecer la vigilancia en el sector turístico y garantizar un entorno seguro para los menores, en un país donde, según el Inegi, más de cuatro niñas y niños son víctimas de abuso sexual cada día.
