En el norte de Tamaulipas, productores agrícolas advierten sobre un inminente colapso en la actividad agrícola debido a la decisión del gobierno federal de adelantar la entrega de agua a Estados Unidos, en cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944. Integrantes del Consejo de la Cuenca del Río Bravo y del Distrito de Riego 025 consideran que este acuerdo, calificado como autoritario, ignora las necesidades de agua de la región y pone en riesgo la producción de más de 202 mil hectáreas. Jorge Luis López Rodríguez, miembro del Consejo, señaló que la medida podría dejar sin agua a la zona el próximo año, violando el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum de priorizar el abasto nacional.
Por su parte, Juan Manuel Salinas Sánchez, de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, explicó que el trasvase de agua desde la presa El Cuchillo, en Nuevo León, hacia la Marte R. Gómez, en Tamaulipas, iniciado el 27 de abril, podría destinarse al Río Bravo para saldar la deuda con EU. Sin embargo, destacó que estas presas no forman parte del tratado, y la falta de consulta con los usuarios del Distrito de Riego 025, que cuentan con una concesión de mil 180 millones de metros cúbicos, agrava la situación. Actualmente, México acumula un déficit de mil 573 millones de metros cúbicos en el ciclo que concluye el 24 de octubre de 2025, según datos de los productores.
La inconformidad crece ante el silencio de las autoridades. Mientras el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, ha evadido pronunciarse tras cuestionar previamente extracciones en la presa La Amistad, en Tamaulipas no ha habido acercamientos con el gobernador Américo Villarreal. Los productores exigen transparencia y participación en las decisiones sobre el recurso hídrico, atribuyendo la medida a presiones del gobierno de Donald Trump. La incertidumbre pone en jaque la sostenibilidad agrícola de la región, que depende del Río Bravo para su subsistencia.

