Esta tarde, comuneros de San Agustín Etla decidieron desviar el agua que abastece a la capital oaxaqueña, arrojándola a una barranca que desemboca en el río Atoyac. La medida se tomó ante la inconformidad por la falta de claridad en los acuerdos establecidos con los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SOAPA).
El comisariado de bienes comunales, Aarón Ruiz Rivera, se negó a proporcionar detalles sobre los convenios firmados con el titular de SOAPA, Omar Pérez Benítez, argumentando que la información es “reservada” y de “seguridad nacional”.
Pese a que en redes sociales se difundieron imágenes de las reuniones donde se anunciaron acuerdos para garantizar el suministro de agua durante todo el año, los comuneros exigieron que se transparenten los términos de dichos convenios, de los cuales se rumora incluyen pagos en efectivo superiores a los 10 millones de pesos.
Ante la falta de respuesta, los pobladores nombraron una comisión que procedió a cortar el suministro hacia la capital, afectando a miles de familias.
La situación refleja los retos que aún persisten en materia de transparencia y gestión del agua en Oaxaca, así como las consecuencias sociales que genera la falta de comunicación entre autoridades y comunidades.
Por otro lado, habitantes de la capital han señalado que el mantenimiento a la red hidráulica es insuficiente, con fugas constantes y reparaciones que tardan meses en concluir. Mientras tanto, se destinan recursos a la perforación de nuevos pozos en el margen del contaminado río Atoyac, que podría ser utilizado para abastecer a la ciudad.

