En México, cerca de 39 millones de niñas, niños y adolescentes representan el 30 por ciento de la población, según el Inegi. De este grupo, aproximadamente 20 millones corresponden a la primera infancia, entre 0 y 11 años.Aunque el país ha avanzado en matricular a casi la totalidad de los menores en educación primaria y secundaria, el rezago en la educación media superior persiste, lo que impacta en las aspiraciones profesionales de las infancias y sus perspectivas hacia la adultez.

Una encuesta reciente de Adecco revela que los sueños profesionales de los niños mexicanos se inclinan hacia ser futbolistas o policías, mientras que las niñas prefieren ser profesoras o también futbolistas. Este panorama refleja no solo intereses tradicionales, sino también la influencia de nuevos contextos culturales. En comparación con ediciones anteriores de la encuesta, un número creciente de menores expresa su deseo de convertirse en “youtubers”, “influencers” o “streamers”, profesiones que han ganado relevancia en la era digital y que evidencian el impacto de las redes sociales en las metas de las nuevas generaciones.

A pesar de estos anhelos, el acceso limitado a una educación de calidad en niveles superiores puede restringir la realización de estas aspiraciones. Las cifras y preferencias destacan la importancia de fortalecer el sistema educativo y garantizar oportunidades equitativas para que las infancias mexicanas puedan transformar sus sueños en realidades, independientemente de si aspiran a profesiones tradicionales o a las emergentes en el ámbito digital.
