La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció que a partir del 15 de mayo iniciará un paro nacional indefinido. La decisión fue tomada durante la Asamblea Nacional Representativa celebrada en la Ciudad de México, donde participaron 201 delegados de diversos contingentes. La principal demanda es la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que, según el magisterio, ha afectado los derechos laborales y las condiciones de jubilación de los trabajadores del Estado.
La secretaria general de la Sección 22, Yenny Aracely Pérez Martínez, informó que instalarán un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, similar a los realizados en administraciones anteriores. Además, se prevé que más de 800 mil estudiantes de educación básica en Oaxaca queden sin clases en más de 10 mil escuelas públicas, sin garantía de reposición de las mismas una vez que concluya la protesta sindical.
El conflicto se enmarca en la controversia generada por la iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE presentada en febrero por la presidenta Claudia Sheinbaum. Aunque la propuesta fue retirada tras el rechazo del magisterio, la CNTE considera insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno federal y exige una ruta clara para la abrogación de la ley de 2007.
El Gobierno ha expresado su disposición al diálogo. La presidenta Sheinbaum ha asegurado que no se aprobará ninguna medida que afecte negativamente los derechos laborales de los maestros y ha convocado a una reunión con el magisterio nacional para el 8 de mayo.
La Sección 22 ha manifestado que, a pesar de la convocatoria al diálogo, mantendrá la convocatoria al paro indefinido hasta obtener respuestas satisfactorias a sus demandas.
La situación podría afectar a más de 4.5 millones de trabajadores y pensionados del ISSSTE en todo el país, y se espera que las movilizaciones tengan un impacto significativo en el sistema educativo y en la prestación de servicios públicos.

