Como lo había a anunciado Maestros de la Sección XXII, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), iniciaron el paro ininterrumpido de 48 horas, lo anterior como parte de su protesta, para exigir el cumplimiento a sus demandas.
Desde muy temprano, los trabajadores de la educación tomaron las oficinas de la Secretaría de Administración Tributaria (SAT) en García Vigil en el centro de la Capital de Oaxaca, también tomaron las oficinas de Bienestar, en la Ciudad de México (CDMX) se manifestaron afuera de la Cámara de Diputados Federal.
En este último punto de manifestación los profesores en voz de su dirigente magisterial Yenni Araceli Pérez Martínez, destacaron que si este paro de 48 horas no sirve como una medida de presión para que sus demandas sean atendidas, endurecerán su jornada de lucha.
Así también señalaron que la iniciativa de la Reforma del ISSSTE, atenta contra los derechos laborales de los Trabajadores y afecta directamente en su salario, destacan que el reclamo es justo, exigen la cancelación de UMAS y el regreso al cálculo de salarios mínimos para a jubilados, la cancelación de las AFORES y regreso al régimen de sistema solidario, así como la jubilación por años de servicio; mujeres 28 años y hombres 30 años.
“En sus más de 45 años la CNTE ha sido firme en su lucha sindical, por los derechos laborales, justicia social y por un servicio de salud digno”.
También la Región de Valles Centrales perteneciente al Movimiento Democrático Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO), bloquearon el acceso a PEMEX, la Región de la Mixteca y la Cañada, dejaron el paso libre de la caseta de peaje de Huitzo y la Región de la Costa mantuvo el libre tránsito en la caseta de peaje de Barranca Larga.
En el marco del paro de 48 horas convocado por la Sección XXII-CNTE, la Región del Istmo y la Región de la Sierra, dejan el paso libre a la caseta de peaje de Mitla,
En este que es el primer día de paro de labores de 48 horas por parte de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca, dejaron sin clases a más de 800 mil niñas y niños del nivel básico, además de causar caos vial y desquiciar la ciudad.